Todo es basura

Hace unos diez años, me di cuenta de que todo es basura.

Un día voy al súper a comprar unas sartenes nuevas; las que tenía no estaban mal, pero ya se sabe cómo va esto.

Mientras las metía en el carrito, me pregunté qué hacer con las «viejas», y rápidamente me autorespondí: irán a la basura.

Paré en seco y miré la estantería de las cientos de sartenes delante mío y: ¡Wow! Todas son futuras basuras. 

Pero inmediatamente, y sin salir de mi estado de «eureka personal», empecé a mirar todo lo que me rodeaba y… Sí, estaba parado con mi carrito y mis vírgenes sartenes en medio de un inmenso futuro vertedero.

Me fui paseando con mis «nuevas gafas de realidad futura» por todas las secciones: ropa, electrodomésticos, muebles, camping, juguetes, jardín; incluso la mismísima sección de cubos de basura que serán basura.

Pasé por caja, pagué la basura que llevaba con una tarjeta a punto de vencer que se convertiría en un pedazo de plástico en un par de meses.

Cargué los desperdicios recién adquiridos en mi viejo Audi 80 «gauchito»; que terminaría en el desguace un año y medio después, y me fui a casa.

Al entrar, miré con atención todo lo que me rodeaba y… Sí, vertedero.

Muebles, TV, plantas, césped sintético, fregona, nevera, tostadora, plancha, vitro, las viejas y nuevas vírgenes sartenes, hoy, septiembre de dos mil vetiseis, está todo en la basura.

Justo hace diez años moría mi madre. En un trámite tan rápido como desagradable, tiramos todas sus pertenencias a la basura. Teníamos que entregar el piso antes de que nos cobraran un mes más.

¿Qué se salvó de la basura? Desde ya te digo que ella no. 

Yo me traje las fotos. El álbum de su boda, un anillito que era de su madre y siempre usaba mientras me acariciaba o me daba una cachetada. 

Sé que mi hermano rescató otras cosas, pero no me acuerdo.

Creo que el arte se salva de la basura. A veces. 

Yo mismo encontré un enorme cuadro en la basura y ya van tres mudanzas que me acompaña.

Hoy quiero imaginarme los museos y las bibliotecas como lo más extremadamente opuesto a un hipermercado.

Un gran espacio vivo y latente, lleno de valiosos recuerdos y de inspiración futura. 

Hace tiempo que nada me anuda la garganta. El otro día vi al alcalde de Villena sollozando por el robo de unas vasijas de oro, con tres mil años de antigüedad, del museo de su pueblo y me sucedió. Nudo.

Mis respetos a ese hombre. 

Espero que el botín termine en manos de un coleccionista que, por lo menos, sabe apreciar el valor de esa obra, y no termine fundida y vendida en lingotes para comprar sartenes.

Scroll al inicio
Resumen de privacidad
Cursos de Fotografía en Madrid

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

Cookies de terceros

Esta web utiliza Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.

Dejar esta cookie activa nos permite mejorar nuestra web.