Distracción y alimento para seguir

Sí, martes.

Nunca tuve disciplina, ni constancia, ni paciencia. Esto fue una completa desventaja en todas las actividades de mi vida.

Cuando era chico, estaba ilusionado con estudiar trompeta. No tenía dinero para clases, ni trompeta. Un día conseguí las dos cosas gratis.

El padre de un amigo era trompetista en la banda municipal de Buenos Aires, y se ofreció a darme clases y prestarme el instrumento hasta que pudiera comprar uno.

La única condición era que las clases serían aleatorias. Cuando él pudiera.

La primera fue un martes. Tres de la tarde, yo estaba feliz en su puerta.

Toda la hora fue soplar la boquilla y tratar de mantener el sonido uniforme.
Me puso a soplar y se fue a regar las plantas.

Cada tanto escuchaba un: Mejor, muy bien, otra vez.

Solo fui a dos clases.

Siempre recordaré con cariño a este hombre. Él me estaba dando la oportunidad de que fuera músico, y yo quería tocar trompeta YA.

Empezar de nuevo (que no de cero) me está costando horrores.

Siento que estoy soplando una boquilla y que faltan “mil años” para tocar trompeta.

Cuando empecé (por segunda vez) este news, me propuse escribir cada semana, pero “sin la presión de la puntualidad ni la regularidad”.

Me conozco y me hago pequeñas trampas. Puse la tirita antes de la herida.

Y pasó nuevamente: Seis domingos de parón.

Después de editar (y escuchar) el podcast que salió este domingo, vamos a llamarlo «pausa».

Me hizo pensar que es un camino y que puedo descansar y distraerme con el paisaje un rato, antes de seguir.

También a sumar lo vivido para alimentar el viaje.

El primero, fiesta en el pueblo y resaca. Ya no puedo con las resacas. Me tumban.

Después, ayudar a Cristian con su furgoneta. Muchísimo calor.

El siguiente, la aparición de un suicida en el pueblo. Sí. Una historia que te contaré con detalle.

El arreglo de una parrilla en el chiringuito, ayudando a Paco, el del patinete.

Editar el mejor capítulo (hasta ahora) del podcast de Gabriela, que parece hablarme directamente, y me empuja a escribir.

Y este último: Gran fiesta de los años 90 en Sanlúcar de Guadiana con la resaca correspondiente. El alcohol, un enemigo íntimo.

Distracción y alimento para seguir.

Voy a seguir soplando esta vez, a ver si con el tiempo suficiente puedo tocar como un músico lo que suena en mi cabeza.

El podcast lo puedes escuchar aquí

Scroll al inicio
Resumen de privacidad
Cursos de Fotografía en Madrid

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

Cookies de terceros

Esta web utiliza Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.

Dejar esta cookie activa nos permite mejorar nuestra web.